“Oil Combustibles S.A., de acuerdo a las constancias de la causa, se encuentra en condiciones de acceder al salvataje”, sostuvo el juez Cosentino, en dirección contraria a lo que había opinado la AFIP cuando reclamó la quiebra para poder cobrar las deudas de la empresa con el organismo.
El denominado cram down “tiene por objeto permitir la reorganización de la empresa sin liquidación manteniéndola en actividad en el mercado, situación que resulta de toda conveniencia en tanto se protegen las fuentes de trabajo”, sostuvo el juez en su fallo de 13 páginas.
De esta manera, los trabajadores en riesgo de la histórica Refinería San Lorenzo, que ya tienen asegurados los salarios de febrero y marzo, esperan que aparezca un oferente que pueda salvar la empresa del quiebre.
Además “se continúa con la oferta de bienes y servicios atinentes al giro propio empresarial con todos los beneficios directos e indirectos que acarrea ello para la sociedad en general y para el Estado, e incluso se beneficia a los acreedores, quienes en mayor o menor medida suelen ver frustrado el cobro de sus créditos en la quiebra”, remarcó el magistrado.
Al dar inicio a la posibilidad del salvataje, el juez dispuso “la apertura de un registro en el expediente por siete días, a fin de que los interesados en la adquisición de las acciones representativas del capital social de la sociedad anónima concursada, se inscriban”, según detalla la web Surtidores.
El pedido de acceder a este mecanismo había sido presentado por los ex administradores, Ignacio Rosner y Santiago Dellatorre, mientras que la AFIP sostenía que la única forma de cobrarse sus deudas con Oil Combustibles era a través de la quiebra.
Son varias las empresas que mostraron interés en los activos de la petrolera. Una de las que formalizó oportunamente una propuesta fue Pampa Energía, propiedad de Marcelo Mindlín, empresario cercano al Presidente Macri.
