La joven de Oliveros que estuvo un día y medio sin volver a su casa intenta retomar su vida habitual, pero nada es lo mismo desde el martes en que la pesadilla comenzó. El miércoles a la noche apareció en Andino, traumada por la situación y con un golpe en su espalda.
Este jueves Micaela fue sometida a estudios médicos en el Hospital Granderos a Caballo de San Lorenzo, por orden de la fiscal Melisa Serena. Allí se le practicaron diferentes pruebas para determinar si le suministraron sustancias y le provocaron golpes o abusos.
Fue acompañada por la Policía de Investigaciones del área Trata de Personas y Delitos Sexuales. No obstante, la muchacha no pudo completar su declaración ante la fiscal por el estado de nerviosismo en que se encontraba.
«Se descompuso y se pospuso para cuando esté en condiciones de declarar, se solicitó exámenes médicos en principio no habría signos de abuso», afirmaron desde Fiscalía a Info Más. La intención es que el lunes pueda declarar nuevamente para que la investigación avance y Micaela pueda dar detalles de lo ocurrido a la Justicia.
Desde su entorno familiar afirman que la joven «fue secuestrada en Oliveros cerca de la casa de su amigo» a quien visitó en horas del mediodía y desde donde salió por la tarde. A partir de allí es donde el contacto se perdió. Aseguran que tiene miedo y que está medicada por el trauma que esto le generó.
Así se dispuso que la joven por seguridad no esté en la localidad, al menos por un tiempo. Es por eso que Micaela se encuentra en otro punto de la región y con custodia policial ordenada por Fiscalía para preservar su integridad.
