La iglesia de un pueblo de la región avanza con la obra de un cinerario, un espacio muy particular en medio de la localidad, donde la gente puede depositar las cenizas de sus seres queridos tras la cremación de los cuerpos, una tendencia en los últimos años.
Los trabajos se llevan adelante en la parroquia de Salto Grande, donde el cura párroco Ariel Barbero dio detalles de la obra en diálogo con ETL Noticias.
«Es un legado para el pueblo. La muerte es la principal causa de angustia que tenemos y el principal misterio al que nos enfrentamos todos los seres humanos», contó.
El cinerario, un lugar sagrado donde depositar las cenizas de los seres queridos que tomaron la opción de la cremación, se está construyendo en el patio de la parroquia y se espera poder terminar para fin de este año.
«Hay una tendencia actual de optar por la cremación. El cinerario consta de un foso con un fondo de tierra y una boca revestida con mármol. Hay una referencia bíblica, «polvo eres y polvo volverás», pero también dice la biblia que desde el polvo seremos rescatados», dijo el padre Barbero.
Vale destacar que el servicio de cremación se presta en Salto Grande a través de la Sociedad Italiana.
