Conmoción causó en la región el hallazgo de un ataúd de tamaño pequeño en un contenedor de basura de la ciudad de San Lorenzo y obligó a una investigación para develar un misterio.
El cajón, que tenía una llamativa placa, fue encontrado en calle General López al 1000 y tenía una extraña placa. Según rezaba, allí estaba «Michi» quien había fallecido el 25 de febrero de 1999, es decir, 22 años atrás.
Adentro del ataúd se hallaron pelos, huesos y un collar. Fue así que el Equipo de Antropología Forense trabajó en el caso y el especialista Juan Nóbile confirmó que se trataba de restos óseos de un gato que había muerto efectivamente en esa fecha y tenía 16 años al momento del deceso.
La historia de cómo llegó ese ataúd allí es llamativa. Según contó la periodista Anabela Tramontini, el féretro lo tenía guardado la dueña de Michi, una anciana que amaba a su gato y conservó su cadáver durante más de 20 años en dicho cajón mortuorio.
Hace una semana la abuela falleció y algún familiar, realizando una limpieza de la vivienda, decidió arrojar a la basura el ataúd y los restos de Michi.
