Rambo, como es llamado actualmente, no tuvo una vida fácil y espera por una mejor. Vive en Totoras, donde fue pasado por diversos dueños hasta ser dejado en Serodino. Actualmente se encuentra en protección del estado totorense esperando por una familia real. Su caso sienta un precedente ya que es la primera vez que vecinos de la ciudad son sancionados por abandono, maltrato animal y el agravante de entorpecer el trabajo de los funcionarios públicos.
Vanina Strada, encargada del área de Salud Animal, explicó a Info Más en detalle la situación del perro pitbull durante un año hasta el día de hoy. Su primer dueño al no poder tenerlo se lo dio a otra persona y esa, a su vez, a otra mujer, su última dueña.
Durante todo ese tiempo se realizó un seguimiento para proteger al animal desde que estuvo junto al primer dueño. Además de la figura de maltrato y abandono que figura en el código de convivencia municipal, lo que se tuvo en cuenta para agravar la sanción es la de la «obstaculización sistemática al trabajo de funcionario público», en este caso del área de Salud Animal de Totoras.
La figura recae en el hecho de que las personas no respondieron las notas que se enviaron y no aceptaron sugerencias para cuidar del perro. «La última dueña entregó al pitbull supuestamente en adopción sin informar al área donde estaba negándose sistemáticamente a darlo a conocer», indicó.
«Esto no puede pasar teniendo en cuenta que durante un año estábamos haciendo un seguimiento al perro ofreciendo todas las herramientas que teníamos disponibles par abordar ese problema que teníamos como sociedad «, enfatizó Strada.
Finalmente, el perro fue encontrado en Serodino, atado y con diversas heridas. «Ahi es cuando tomamos la decisión de ponerlo a resguardo municipal y aplicar la sanción con esta perspectiva que decidimos darle desde el área que es que las tres personas por las que pasó el perro en el último año son igualmente responsables por su abandono no acatando ninguna sugerencia», explicó. La sanción es de una multa de 20 mil pesos a cada uno más los costos de todos los días que el perro pasó en guardería.
Más allá de este caso en si, Vanina agregó: «Los vecinos tienen que saber que nosotros estamos para acompañar y asesorar. Abandonar nunca puede ser una opción porque abandonar es maltrato. Se sanciona a través de una Ley Nacional pero nosotros como municipalidad lo tenemos en el código de convivencia».
En relación al pitbull en cuestión, sobre sus características, contó que mostraba una conducta agresiva con otros animales pequeños, incluso llegando a matar estando en la calle. Por ello, en los últimos cuatro meses a resguardo del área, se está trabajando en su educación para poder darlo en adopción. La nueva familia que lo haga parte de ella, debe contar con determinadas características para poder conservarlo.
«Queremos que esto siente un precedente, esta ciudad trabaja en serio la problemática de los animales, abandonar tiene sus consecuencias. Queremos que este fallo sea ejemplificador. Esto es un trabajo de muchos años, construyendo un sentido de respeto hacia los animales y vamos ajustando los mecanismos», finalizó.
IMAGEN ILUSTRATIVA















Comentarios sobre post