Ocho años no borraron la pasión y la emoción que genera el histórico clásico macielense. Alba y Maciel volvieron a verse las caras, en medio de un clima de euforia con más de 1500 personas y buen comportamiento por parte de las hinchadas.
El Rojo se llevó todo siendo superior al rival en la última fecha del torneo de la Liga Totorense y pudo plasmarlo en el resultado final. El Empolvado superó al Tripero por 2 a 1 con tantos de Céspedes y Muné, mientras que para los locales había empatado transitoriamente Helvig.
La tarde comenzó a las 14:30 cuando la reserva dio el puntapié inicial. Allí también fue triunfo de la visita que se impuso por 3 a 1.
A su término, y con un flojo arbitraje de Gisella Bosso, la primera división jugó su esperado partido. Las dos parcialidades hicieron gala de su fanatismo, con un recibimiento que incluyó papelitos, bengalas de humos, cintas de papel y globos y sin bombas de estruendo, como marca la normativa.
Tras la fiesta, llegó la hora de lo estrictamente futbolístico y fue allí donde Maciel marcó la diferencia desde el arranque. Mandón tapó un mano a mano a Isaías Senna pero minutos más tarde, a los 32 de la primera etapa, Luciano Céspedes lograría concretar, de cabeza, la ventaja inicial.
La segunda parte traería sorpresas. En medio de un clima de tensión y pierna fuerte, Alba Ramón Helvig aprovechó una desinteligencia del fondo Rojo a los 12 minutos y marcó el empate.+
El 1 a 1 animó a Alba y el partido se puso entretenido y de ida y vuelta. Cuando iban 38 minutos y el choque se encaminaba al empate, Mario Muné capturó un rebote en la puerta del área y con un potente remate puso el 2 a 1 que sería definitorio.
El juego finalizó en paz y la fiesta se trasladó a la sede del Club Maciel, que con los tres puntos logró una mejor posición de cara a los cruces de playoff.




















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