Una familia viajera va rumbo a Alaska en una estanciera, parará en Oliveros y necesita ayuda

Lorena y Ariel salieron años atrás rumbo a interminables destinos y juntos a sus dos pequeños hijos, desde este miércoles y por algunos días, estarán en Oliveros. Buscan un lugar donde alojarse y realizan diversos trabajos mientras continúan su inolvidable experiencia viajera hacia el norte del continente.

Alfonsina de 5 años y Caetano de 3 se sumaron a la loca aventura junto a sus padres. “Salimos con el sueño de unir la Patagonia con Alaska a bordo de una estanciera de 1964. Primeramente queríamos recorrer nuestro país, llevamos casi cinco años recorriendo las provincias de Buenos Aires, La Pampa, San Luis, Mendoza, Chubut y Santa Cruz”, contaron a Info Más.

Lorena es de Corrientes y Ariel de Rosario. En tanto, el más pequeño de la familia, llegó al mundo en el medio del recorrido.  “Nos agarro la pandemia en Rio Gallegos y mi esposa atravesó toda la Patagonia embarazada. Se nos rompió el motor cuando ella estaba por tener al bebé, llegando a El Calafate, en la Ruta 40 en el medio de la nada  y quedamos varados. Nuestro hijo finalmente nació en el Hospital Regional de El Calafate”, rememoró.

Luego, fue el turno de recorrer el Océano Atlántico y ahora estamos en Rosario por una complicación mecánica. Gracias a Raúl, mecánico de Oliveros, la familia viajera pasará parte de su estancia en la región. “Raúl es mecánico y una persona genial”, aseguró Ariel.

Desde este miércoles, necesitarán un lugar donde alojarse durante pocos días. “Si alguien tiene un lugar para nosotros poder cobijarnos. Si bien contamos con una carpa, si hay algun lugarcito con techo, baño y que tenga luz para los chicos más que nada seria ideal”, expuso.

Además, ambos cuentan con distintas profesiones y habilidades gracias a las cuales pueden reunir dinero y seguir viaje. En ese contexto indicó: “Vendemos artesanías, yo hago cartelería en madera. Mi esposa es profe de educación física, y yo estudie Historia en la Facultad de Humanidades de Rosario. Soy electricista domiciliario de profesión y mi esposa es cocinera”.

“Lo que deseen podemos hacer. Nosotros necesitamos el dinero  para arreglar los frenos y cambiar la relación de la estanciera y algun otra cosita. – Agregó-. Necesitamos trabajo, vendemos sahumerios también, y trabajamos en cada lugar porque los gastos siempre surgen y también hay gente que nos colabora”.

Durante su paso por Oliveros, no quieren dejar de explorar la región como Maciel, Timbúes y el cordón Industrial. “Queremos conocer los pueblos y su gente. A mi me encanta la pesca, si alguno tiene alguna lanchita para pescar y probar algo rico del rio acá estamos para compartir lo que gusten, charla, algún encuentro o lo que quieran. Nuestro rumbo es Alaska”, concluyó.

Para conocer más su historia, su página de Facebook en el siguiente link: SUEÑOS POR AMÉRICA

 

 

Salir de la versión móvil