Una investigación llevada adelante por una fuerza especial santafesina encendió las alarmas sobre una posible ramificación en Argentina de peligrosas organizaciones narcotraficantes brasileñas.
En el centro de la pesquisa aparece un hallazgo tan inusual como preocupante: un grupo de ciudadanos brasileños con entrenamiento como buzos tácticos residía en el barrio cerrado Campo Timbó, en Oliveros.
El dato resulta particularmente llamativo debido al perfil profesional de los individuos: buzos altamente capacitados, una especialidad que tiene un rol clave en operaciones de narcotráfico internacional, especialmente mediante la modalidad conocida como “rip-off” o “gancho ciego”.
Esta técnica consiste en infiltrar cargamentos de droga en contenedores de buques sin que el exportador o importador tengan conocimiento, mediante la apertura y soldadura oculta de compartimentos.
La investigación en Oliveros, sacada a la luz por el periodista Hernán Lascano en La Política Online, derivó en la apertura de una causa penal y la implementación de seguimientos a los sospechosos, quienes aparentemente detectaron la vigilancia y abandonaron el lugar sin dejar rastros.
Sin embargo, al menos uno de los vehículos utilizados fue identificado, lo que mantiene activa la línea investigativa y bajo estricto resguardo.
Las autoridades relacionan esta presencia con maniobras ya registradas en la zona portuaria del Cordón Industrial. En mayo de 2022, frente a las costas de Australia, apareció el cuerpo de un ciudadano brasileño con un traje de buceo de alta tecnología, flotando junto a un buque cerealero que había partido de la terminal portuaria de Renova, en Timbúes.
En el casco del barco se encontró un compartimento metálico soldado que ocultaba 50 kilos de cocaína. El hecho puso en evidencia el uso de buzos tácticos para operar tanto en origen como en destino de las rutas marítimas del narcotráfico.
La aparición de este grupo en Oliveros refuerza las hipótesis sobre la sofisticación y el alcance internacional de las bandas criminales brasileñas, y enciende una señal de alerta sobre su posible radicación y operación en suelo argentino, aprovechando la cercanía a los puertos del complejo agroexportador.
Vale destacar que la justicia federal desbarató tiempo atrás una banda narco con miembros colombianos pero liderada por un rosarino, que traían cocaína de Bolivia, Perú o Paraguay con aviones que decolaban en una pista de aterrizaje con hangar incluido dentro del mismo barrio privado Campo Timbó. Allí se secuestraron dos avionetas y se detuvo a cuatro personas.
