El Concejo Municipal de Totoras aprobó por unanimidad el rechazo al veto del Departamento Ejecutivo a la ordenanza que dispone la remoción de tachas, tortuguitas y otros reductores ilegales instalados en la vía pública. La decisión se tomó este jueves, respaldando el proyecto impulsado por el concejal José “Pepe” Pascual.
Con esta resolución, queda firme el artículo 4º de la norma, que obliga a la Secretaría de Obras Públicas a identificar y retirar estos dispositivos en un plazo máximo de 12 meses, colocando la señalización preventiva correspondiente durante el proceso.
También se rechazó el veto al artículo 5º, que establece la responsabilidad municipal si, vencido ese plazo, los elementos no fueron retirados.
Pascual destacó que la medida responde a un reclamo sostenido por los vecinos: “Este no es un capricho político. Es una respuesta al pedido de la comunidad, que expresó claramente su rechazo a estos reductores ilegales. Es cuidar la seguridad vial y respetar la ley”. Además, agradeció el acompañamiento de sus colegas y en especial del bloque Unidos, que aportó fundamentos técnicos y legales para sostener la ordenanza.
Por otra parte, se aceptó parcialmente la observación al artículo 9º, que condiciona la instalación de lomos de burro o pasos sobrelevados a la previa autorización de la Dirección Provincial de Vialidad, la cual deberá determinar las características y tipos de obstáculos mecánicos permitidos.
En ese sentido, Pascual presentó una ordenanza modificatoria incorporando estas condiciones para garantizar que cualquier intervención en la vía pública cuente con respaldo técnico y legal.
El debate reflejó un amplio consenso social y político en favor de la eliminación de estos dispositivos, priorizando la seguridad vial y el cumplimiento de las normativas vigentes.















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