En medio del humo, las llamas y el caos, una escena conmovedora se vivió este jueves en Totoras. Mientras ardían tanques de combustible en calle Saavedra al 900, los bomberos voluntarios llegaron para enfrentar el fuego. Momentos después, un pedido de auxilio desesperado los alertó: una joven con discapacidad atrapada en su casa. Su pareja no dudó en meterse entre las llamas junto a dos bomberos, tres héroes que, sin pensarlo dos veces, lo dieron todo para salvar vidas, incluso la de dos perros.
Este jueves, un incendio de gran magnitud se desató en la ciudad de Totoras, afectando tanques de combustible y poniendo en riesgo viviendas cercanas. La rápida intervención de los Bomberos Voluntarios de Totoras y de distintos puntos de la región evitó una tragedia mayor y dejó una nueva historia de heroísmo para destacar.
Uno de los bomberos presentes del cuartel local, Andrés Martín, brindó a Info Más un emotivo relato de lo vivido durante el operativo. Al llegar al lugar con pocos efectivos —debido al horario del mediodía, cuando muchos voluntarios se encuentran trabajando fuera del pueblo— comenzaron a desplegar las líneas de ataque al fuego cuando recibieron un llamado desesperado de ayuda.
“Nos dicen que en una de las casas de enfrente había fuego en la vereda y que no se veía absolutamente nada. En esa vivienda se encontraba una chica con discapacidad motriz que no podía salir por sus propios medios”, relató.
El aviso lo dio la pareja de la joven, quien también se ofreció a ayudar. En ese momento, Andrés en bicicleta y su compañero, Emanuel Bustamante, corriendo, rodearon la manzana y lograron ingresar a la vivienda por el patio trasero de un vecino.
“Pudimos sacar a la chica a upa por un terreno, por el fondo del patio. La dejamos en la vereda, a salvo, donde ya había mucha gente y habían llamado a la ambulancia”, recordó Andrés. Sin embargo, el rescate no terminó allí. La joven, aún conmocionada pero en buen estado, les pidió que salvaran también a sus dos perros, de gran tamaño.
“Volvimos a entrar con el marido y pudimos sacar a los dos perros. Les pusimos correas porque había mucho caos, ruido, gente y no queríamos que se escaparan”, agregó el bombero quien también resaltó la actitud del familiar de la joven. «La pareja de la chica fue un fenómeno. Se metió con nosotros, fue un bombero más. Me emociono porque fue muy zarpado todo lo que vivimos», dijo entre lágrimas.
Una vez más, Totoras fue testigo de la entrega incansable de sus bomberos y de la solidaridad que nace entre vecinos cuando más se necesita. Un ejemplo de humanidad que merece ser contado.
