Dos hermanos oriundos de la ciudad de Santo Tomé aceptaron condenas de hasta cinco años de prisión por haber colocado piedras en la autopista para luego asaltar a dos familias que circulaban en distintos automóviles.
Se trata de Lucas Exequiel y Oscar Nahuel Díaz, quienes por medio de un juicio abreviado aceptaron una pena de cinco años y se declararon autores penalmente responsables del delito de tentativa de homicidio (dolo eventual); robo calificado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no puede tenerse acreditada, en poblado y en banda.
El caso por el cual los hermanos Díaz firmaron el reciente acuerdo judicial, remonta al 25 de febrero del 2024, cuando ambos delincuentes colocaron una piedra en la autopista Rosario-Santa Fe, a la altura del obrador de Santo Tomé.
Eran cerca de la 1.30, cuando pasó por el lugar una pareja y su hijo a bordo de un C4 que, tras chocar con la piedra, rompieron el tren delantero y una cubierta del vehículo, por lo que tuvieron que estacionar en la banquina para cambiar la cubierta. La situación fue advertida por la fiscal Laura Urquiza y su familia que al ver lo ocurrido con los ocupantes del auto, paró a ayudarlos.
Fue en ese entonces, cuando tres delincuentes salieron desde atrás de un guardarail y con armas blancas y uno que portaba un arma de fuego redujeron a los dos hombres que intentaban cambiar la rueda. A su vez, asaltaron a la fiscal y la mujer embarazada que se encontraban en el otro coche y hasta le apuntaron a las menores que estaban el auto.
Detención y condena
El caso quedó en manos del fiscal Omar De Pedro, que delegó la investigación a los agentes de la Policía de Investigaciones (Departamento Operativo) los cuales se abocaron a buscar a los autores del salvaje asalto.
Una semana después, un grupo de investigadores irrumpieron en tres domicilios del barrio Las Vegas y detuvieron a los hermanos Díaz y Maximiliano Carena (el otro coimputado) y los pusieron a disposición de la Justicia.
Los tres fueron imputados un mes después como coautores de tentativa de homicidio y robo calificado por el uso de arma de fuego, cuya aptitud para el disparo no pudo tenerse acreditada y por ser en poblado y en banda. Desde entonces, los tres ladrones quedaron presos.
El pasado 29 de agosto, los hermanos Díaz decidieron ponerle fin a la causa y cerrar el caso con una condena de cinco años de prisión a través juicio abreviado pactado entre el fiscal De Pedro y la defensa de los imputados, a cargo de Franco Scali. Dicho acuerdo, fue homologado por el juez Pablo Busaniche que deberá dictar sentencia próximamente.
Fuente: Aire de Santa Fe
















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