Una investigación federal por lavado de activos derivados del narcotráfico volvió a salpicar a la región del Cordón Industrial, esta vez con ramificaciones en Oliveros y nuevamente en el barrio cerrado de Campo Timbó.
El caso apunta a un entramado de operaciones inmobiliarias y vehiculares encabezadas por Matías Andrés Bruzzoni y Marco Leonel Gutiérrez, ambos condenados por tráfico de drogas, que habrían utilizado dinero ilegal para adquirir propiedades y vehículos de lujo, entre ellos un lote en Campo Timbó, adquirido luego por la titular de Squadra Propiedades, Melisa Montes, y su empleado Mariano López.
Los fiscales federales Juan Argibay Molina y Franco Benetti investigan una red de lavado de dinero que habría canalizado fondos del narcotráfico a través de operaciones inmobiliarias y comerciales.
Montes y López, vinculados a la inmobiliaria rosarina de bulevar Oroño 141 bis, son señalados como coautores de maniobras para “poner en circulación activos de origen delictivo” mediante la compra de vehículos y terrenos, entre ellos en Oliveros, epicentro de una de las operaciones más llamativas.
Bruzzoni, relacionado con la música tropical y la representación de futbolistas, y Gutiérrez, su socio, ya habían sido condenados a 6 y 4 años de prisión por tráfico de estupefacientes. Según la causa, la organización adquirió al menos 25 vehículos de alta gama y múltiples propiedades durante sus años de apogeo, con operaciones que alcanzaron también a localidades como Ricardone, Capitán Bermúdez y San Lorenzo.
Los fiscales sostienen que parte de los fondos narcos fue canalizada a través de Squadra Propiedades, cuya titular ya había sido beneficiada en mayo de 2024 con una suspensión de juicio a prueba por otro caso de lavado vinculado al “Rey de la efedrina”, Mario Segovia. Ahora, Montes y su empleado quedaron nuevamente implicados en maniobras que, según la Justicia, “involucran operaciones reiteradas con dinero de origen ilícito”.
El juez Eduardo Rodríguez Da Cruz formalizó la imputación, aunque los acusados continuarán en libertad bajo medidas cautelares de contenido patrimonial. La causa sigue su curso y promete revelar más conexiones entre el lavado de activos del narcotráfico y las inversiones inmobiliarias de alto perfil que llegaron hasta las puertas de los desarrollos más exclusivos de la región.
