Una escena cargada de angustia y desesperación se transformó este jueves en un gesto de profunda humanidad en San Lorenzo: mientras patrullaban la zona de Díaz Vélez y Fournier, dos efectivos policiales fueron sorprendidos por los gritos de auxilio de dos adultos que llegaban en moto con un pequeño de apenas 2 años en brazos.
El niño, Emir, se había ahogado con una galletita y luchaba por respirar. Rápidamente intervinieron el Subinspector Miguel Luján y la Suboficial Pamela Torres.
En cuestión de segundos, los oficiales subieron al niño y a su abuelo a la unidad policial, y fue allí donde la Suboficial Torres tomó al pequeño en sus brazos y comenzó a realizar maniobras de clapping para reanimarlo.
Mientras el móvil avanzaba rumbo al hospital local, desde la central 911 se coordinó el despeje urgente de las calles para permitir el paso del patrullero.
Al llegar al centro de salud, la médica de guardia, Dra. María Carolina Tozzi, recibió al niño y confirmó lo que todos esperaban: Emir estaba fuera de peligro. La tensión dio paso al alivio: los efectivos se transformaron en héroes y el niño tuvo una nueva oportunidad.















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