Se cumplió la cuarta semana consecutiva de incumplimiento en los pagos salariales por parte de Lácteos Verónica a su planta de personal, en el marco de un acuerdo firmado a mediados de septiembre que se extiende hasta este jueves 8 de enero, pero que no logra concretarse según lo pactado. En la región continúa siendo crítica la situación de la planta ubicada entre Totoras y Clason.
La empresa se había comprometido a abonar cuotas semanales de un millón de pesos todos los lunes para cada trabajador, sin embargo, los empleados aún esperan que se complete el pago de los haberes correspondientes a noviembre, el inicio de los de diciembre y la cuota del sueldo anual complementario.
Este lunes, la firma realizó depósitos parciales por apenas 245 mil pesos, lo que derivó en el inicio de una nueva retención de crédito laboral por parte de los trabajadores, medida que se mantendrá hasta que se complete el monto adeudado.
Esta modalidad de protesta se viene repitiendo desde hace un mes, cuando comenzaron a discontinuarse los pagos comprometidos. La decisión fue impulsada por los propios empleados ante la falta de respuestas, incluso frente a la reticencia inicial del gremio, confirmó el sitio Bichos de Campo.
Desde hace dos semanas, los titulares de las seccionales sindicales que nuclean a las plantas de Clason, Lehmann y Suardi notifican la medida a través de mensajes de WhatsApp, como el difundido ayer: “Buenas tardes compañeros, si no depositan el millón de pesos como corresponde x acuerdo a las 18hs de hoy se procederá a retención de crédito laboral. Esta medida durará hasta completar el resto. Muchas gracias”.
En ocasiones anteriores, los pagos terminaron completándose en hasta tres desembolsos, incluso durante las semanas de Navidad y Año Nuevo. En este contexto, crece el malestar en las plantas por la falta de una reacción más firme de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) frente al incumplimiento salarial. Parte de la explicación podría encontrarse en declaraciones realizadas hace unas tres semanas por el secretario general de la Seccional Totoras, Juan Lucera.
En diálogo con FM Nueva, el dirigente señaló que “Verónica no tiene un litro de leche propio y todo lo acordado era que las empresas a las que se le trabajaba la leche pagaran en tiempo y forma, para volcarlo luego a los salarios de los trabajadores”. No obstante, advirtió que “nuevamente la familia Espiñeira vuelve a incumplir con los compañeros trabajadores”. En ese marco, Lucera describió a la empresa como “un enfermo terminal” y aseguró que “si no hay venta de la planta, no hay alternativa para el trabajador, esa es la realidad”.















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