Este miércoles por la mañana, tal como estaba programado, se llevó adelante una manifestación y asamblea pacífica frente a los portones de la planta de Verónica ubicada entre Clason y Totoras. Trabajadores, familiares y representantes políticos y sindicales participaron y brindaron su apoyo a la causa, buscando fundamentalmente cuidar las fuentes laborales.
Todo el arco político de la región dijo presente: Estuvo la intendenta de Totoras, Guadalupe Lanatti, el presidente comunal de Clason Leonel Werkman, el intendente de San Genaro, Gastón Marconcini, concejales de Totoras y de San Genaro. También asistió la cúpula sindical de Atilra, com referentes locales, de Suardi y Lehmann y el Secretario General de ATILRA, Juan Ramón Lucena.
En tanto, la concejala sangenarina del PJ, María Florencia Baldani, indicó: «La incertidumbre sobre las fuentes laborales y la cadena productiva afecta a nuestra región y población en particular. Vamos a seguir apoyando su reclamo hasta que las respuestas sean claras y concretas». También se encontraba presente la representante del oficialismo de esa ciudad, Paola Rasadore.
Lo cierto es que en la asamblea se dieron detalles de una situación dramática y donde el futuro no parece ser bueno. La firma se encamina a la quiebra, sin intenciones de venta por el momento, con deudas a trabajadores y proveedores, y con la amenaza de que los despidos se cuenten de a cientos.
