Dos robos en viviendas de Oliveros: rompieron aberturas y se llevaron elementos de valor

La localidad de Oliveros volvió a ser escenario de hechos de inseguridad en los últimos días, con al menos dos robos tipo escruche registrados en distintos puntos del pueblo. Los episodios, ocurridos en viviendas sin ocupantes al momento del delito, refuerzan la preocupación de los vecinos ante el incremento de estos casos en el último tiempo.

Uno de los hechos se produjo en una vivienda de fin de semana conocida como “El Descansito”, ubicada sobre calle Corrientes. El robo habría ocurrido durante el último fin de semana, cuando desconocidos rompieron el vidrio de una puerta trasera, forzaron la abertura e ingresaron al inmueble.

Una vez dentro, revolvieron muebles y armarios y se llevaron un microondas, una bomba de desagote, ropa de cama, una carpa y otros elementos de menor valor. “Enfrente robaron hace un mes y al lado hace 20 días”, señaló a Info Más la persona encargada de mantener el lugar, dando cuenta de una situación reiterada en la zona.

El segundo episodio se registró este martes por la noche en una vivienda en construcción ubicada sobre calle 9 de Julio, en el Barrio Balneario. En este caso, los delincuentes forzaron las aberturas para ingresar y sustrajeron una bomba de pileta y una motoguadaña.

Ambos hechos se suman a otros ocurridos recientemente en Oliveros y vuelven a poner en agenda la creciente preocupación vecinal por el aumento de robos, especialmente en casas deshabitadas o de uso ocasional. Vecinos reclaman mayor presencia preventiva y medidas que permitan frenar esta escalada de inseguridad.

Estos dos casos se suman a otro más grave que se reportó en los últimos días: un intento de robo a una vivienda que terminó en un enfrentamiento armado entre delincuentes y el propietario del inmueble.

Sucedió en la madrugada del martes y a pesar de la violencia del hecho, no se registraron personas heridas ni faltantes materiales. Ocurrió en calle Buenos Aires al 1100, minutos antes de las 3:30 de la mañana, y el dueño de la casa, un hombre de 54 años, echó a los delincuentes a tiros, sin que pudieran robar nada.

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