Un hecho que generó conmoción y repudio en la comunidad ocurrió en la localidad de Barrancas, donde un perro fue hallado sin vida tras presentar claros signos de envenenamiento.
El animal no tenía dueño, aunque era conocido en el barrio y recibía cuidados de una vecina que se encargaba de alimentarlo diariamente y cuidarlo.
Según se informó, el perro apareció en el domicilio de la mujer cerca de las 4 de la mañana de este martes y fue encontrado con espuma en la boca y sangrado, síntomas compatibles con la ingesta de alguna sustancia tóxica.
El episodio generó indignación y dolor entre vecinos y vecinas, quienes manifestaron su preocupación ante este tipo de hechos de violencia contra los animales.
El envenenamiento de animales constituye un acto de maltrato grave. Este tipo de prácticas no solo afectan a los animales, sino que también representan un riesgo para la salud pública.
El caso volvió a poner en agenda la necesidad de reforzar la convivencia responsable y el cuidado de los animales en situación de calle, así como la importancia de denunciar cualquier hecho de maltrato para evitar que situaciones similares se repitan.
