En la localidad de Oliveros, un grupo de vecinas y vecinos impulsa desde hace más de dos años la huerta agroecológica “De mi Tierra Bella”, un espacio comunitario que promueve la producción de alimentos saludables y el trabajo colectivo. La iniciativa funciona en instalaciones del INTA Oliveros y surgió a partir de la inquietud de un grupo comprometido con el desarrollo local.
El proyecto comenzó a gestarse en marzo y se formalizó en julio de 2024, luego de gestiones conjuntas con el INTA y la Comuna. Sus impulsores, también vinculados a la organización de la feria de artesanos, detectaron la necesidad de contar con una huerta comunitaria. Desde entonces, el grupo fue creciendo hasta reunir a unas 15 personas, en su mayoría mujeres adultas, aunque continúan trabajando para sumar a jóvenes.
La huerta se consolidó como un espacio de aprendizaje, convivencia e intercambio de saberes. Allí se planifica la siembra anual y se producen hortalizas y aromáticas principalmente para autoconsumo, con algunos excedentes. Además, el grupo realiza talleres sobre diversas temáticas, como compostaje, calidad del agua y cría de gallinas, y comparte actividades como la cocina en horno de barro, fortaleciendo los lazos comunitarios.
Actualmente, el proyecto atraviesa una nueva etapa con el objetivo de ampliar su alcance y visibilización fuera del predio del INTA. Entre las propuestas, se encuentran la organización de ferias según la producción disponible y la continuidad de instancias formativas abiertas a la comunidad, consolidando la huerta como un espacio activo dentro de la vida social de la localidad.
En este marco, la Comisión Comunal de Oliveros aprobó recientemente una ordenanza que declara de Interés Comunal a la huerta agroecológica “De mi Tierra Bella”, reconociendo su trayectoria y su aporte a la educación ambiental, la soberanía alimentaria y la participación vecinal. La iniciativa es valorada como un ejemplo de desarrollo sustentable y de promoción de una alimentación consciente en la región.
