Este 14 de mayo se cumplen diez años del femicidio de Marlene Franco, el crimen que conmocionó a Oliveros y a toda la región. Una década después, el dolor sigue intacto para su familia, especialmente para su mamá, Alicia Peralta, quien recordó a su hija con emoción y habló sobre lo difícil que resulta atravesar una fecha tan dolorosa.
“Hoy es un día difícil para nosotros, para toda la familia de Marlene. Es una fecha que no quisiéramos recordar, pero es inevitable porque esto sucedió, y sucedió en vida propia”, expresó Alicia en diálogo con Info Más.
A su vez, reconoció que el paso del tiempo nunca logró aliviar la ausencia de su hija. “Yo no sé en qué momento pasaron los 10 años, no me di cuenta hasta que saqué la cuenta. Porque para nosotros se detuvo el tiempo. Estas fechas son difíciles”, afirmó.
Semanas atrás, Alicia vivió un momento muy especial que interpretó como una caricia al alma. Una hermosa mariposa se posó sobre su brazo, justo en el tatuaje con el nombre “Marlene”, un instante cargado de emoción que sintió como una señal de la presencia de su hija.
Alicia recordó además uno de los momentos que permanece grabado para siempre en su memoria: la última vez que vio a Marlene con vida, minutos antes de que saliera a bailar aquella noche trágica.
“Sus amigas la invitaron. El último colectivo pasaba a las 12 y ella se vistió apurada, muy rápido, eran las 11.55. Cuando iba pasando por el pasillo, yo estaba sentada en la cama y ella giró la cabeza y me dijo: ‘Mami, ¿qué tanto me miras?’. Y yo le respondí: ‘Estás hermosa, Marlene, estás hermosa’”, relató.
Ese instante quedó marcado para siempre en el corazón de Alicia. “Ella me sonrió. Esa fue la última sonrisa que yo tuve de ella”, recordó con profunda tristeza.
A diez años del crimen, Marlene sigue presente en cada recuerdo, en cada pedido de justicia y en el amor incondicional de su familia, que continúa manteniendo viva su memoria. “Este no es un aniversario más, aunque el dolor lo sentimos en el corazón cada hora, a cada minuto, su recuerdo está presente continuamente”, concluyó su mamá.
