Rosario fue sede de una jornada interdisciplinaria que puso sobre la mesa una problemática cada vez más frecuente en las rutas de la región: los “falsos positivos” de cocaína en camioneros que practican coqueo, una actividad legal en Argentina. El encuentro se realizó en la sede del Colegio de Abogados de Rosario y reunió a especialistas en toxicología, derecho, seguros y seguridad vial para debatir sobre los protocolos aplicados en siniestros viales y sus consecuencias judiciales y aseguradoras.
El eje central de la discusión fue la falta de procedimientos periciales en Santa Fe que permitan diferenciar el coqueo del consumo de cocaína. Actualmente, los análisis de sangre y orina detectan metabolitos similares y, sin métodos confirmatorios adecuados, muchos conductores quedan expuestos a imputaciones penales, prisión preventiva y rechazo de cobertura por parte de las aseguradoras. Provincias como Córdoba ya avanzaron en sistemas que permiten distinguir ambas situaciones.
La problemática tomó relevancia en los últimos años debido al incremento de controles toxicológicos en conductores de camiones, tanto en siniestros como en operativos de la Agencia Provincial de Seguridad Vial. Según se explicó durante la jornada, un chofer que coquea puede arrojar un resultado positivo por “restos de cocaína”, aun sin haber consumido drogas ilegales, lo que genera un fuerte debate sobre la seguridad jurídica y la responsabilidad en los accidentes.
El senador provincial por Iriondo, Hugo Rasetto, participó del cierre del encuentro y remarcó la importancia de contar con herramientas científicas precisas. “La tecnología para determinar si es coca o cocaína lo que consumió el conductor depende mucho del procedimiento y cómo se lleve adelante, porque este resultado tendrá consecuencias legales”, sostuvo el legislador, quien además planteó la necesidad de armonizar criterios entre Justicia, Salud y aseguradoras.
Durante el debate también intervino el productor de seguros Carlos Villanueva, quien advirtió que “los test actuales no discriminan” y que esto termina afectando no sólo a los choferes, sino también a las víctimas de los accidentes. Explicó que, ante un resultado positivo, las compañías pueden rechazar la cobertura, dejando sin respaldo económico a terceros damnificados. En ese marco, destacó que el coqueo es una práctica extendida entre transportistas de larga distancia y que la ausencia de protocolos claros genera desigualdades entre provincias.
La jornada contó además con exposiciones de especialistas como la toxicóloga Silvia Martínez, la abogada Victoria Scoccia, el ex jefe legal de La Segunda Juan Pablo Amato y el titular de la APSV, Carlos Torres. Uno de los anuncios más relevantes fue que el Ministerio Público de la Acusación incorporó dos cromatógrafos gaseosos y líquidos para mejorar la precisión de los análisis toxicológicos. La medida apunta a determinar de manera fehaciente qué sustancias están presentes en los fluidos y evitar errores que puedan derivar en condenas injustas o falta de cobertura en los siniestros viales.
