La crisis que atraviesa la empresa láctea Lácteos Verónica continúa generando preocupación en Santa Fe, especialmente en el sur provincial, donde una de sus principales plantas industriales se encuentra ubicada entre las localidades de Clason y Totoras. La situación impacta de manera directa en la economía regional y en cientos de familias vinculadas a la actividad.
El ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, sostuvo que el conflicto responde a una falta de definiciones por parte de la conducción empresarial. “Los propietarios deben resolver con urgencia si mantendrán el control, si buscarán socios o si optarán por la venta de la empresa”, afirmó.
Puccini remarcó además que la problemática tiene un fuerte impacto social debido a que la firma cuenta con alrededor de 600 trabajadores y una importante incidencia en distintas localidades santafesinas. “Hemos hablado con los dueños, pero hay decisiones privadas en las que el Estado no puede intervenir”, expresó el funcionario.
En ese marco, el ministro descartó la posibilidad de un rescate económico por parte del Gobierno provincial. “No hay salvataje estatal. No vamos a poner fondos públicos para sostener empresas privadas”, aseguró, al tiempo que instó a los directivos a tomar decisiones rápidas para evitar una profundización de la crisis y garantizar la continuidad productiva.
Por su parte, el director provincial de Lechería, Carlos De Lorenzi, indicó que tanto la situación de Verónica como la de SanCor son consecuencia de “malas gestiones empresariales del pasado”. Además, señaló que desde el Ministerio agotaron distintas instancias de apoyo, incluyendo la gestión de materia prima, avales financieros y alternativas de financiamiento bancario para sostener la actividad.
