La empresa Pampa Energía confirmó el cierre definitivo de su planta de caucho ubicada en Puerto General San Martín, una decisión que pone fin a la producción nacional de este insumo estratégico. La medida afecta de manera directa a más de 200 trabajadores, entre personal dentro y fuera de convenio, y genera incertidumbre sobre el futuro de numerosas empresas y proveedores que dependen de esta actividad en la región.
El anuncio fue dado a conocer a los representantes gremiales por directivos de la firma. El secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (SOEPU), Mauricio Brizuela, expresó: «Ayer llegó la gente de Pampa, de Buenos Aires, a avisarnos el cese de la producción de la única planta de caucho del país». Además, indicó que el establecimiento ya llevaba varios días sin actividad debido a la falta de butadieno, materia prima esencial para la fabricación del producto.
Brizuela sostuvo que el escenario era previsible por la caída de la demanda y las dificultades para competir con productos importados. «Para nosotros que vivimos lo de Dow es un déjà vu», afirmó, al comparar esta situación con el cierre de otra empresa petroquímica de la región. También explicó que FATE, uno de los principales compradores del caucho producido en la planta, había reducido significativamente sus adquisiciones durante los últimos meses.
El dirigente sindical manifestó su preocupación por el impacto social de la medida y por las escasas posibilidades de reinserción laboral de los operarios. «Estamos hablando de técnicos como mínimo para entrar a esta planta. Hay compañeros de 25 o 30 años, pero también de 50 o 60 años que dejaron su vida acá adentro y les faltan pocos años para jubilarse», señaló. Asimismo, cuestionó las alternativas laborales que podrían enfrentar los despedidos: «¿Qué hacés con una indemnización? ¿Comprás un auto para hacer Uber o ponés un kiosco? Esto ya lo vivimos en los 90».
Finalmente, desde el gremio advirtieron que las consecuencias podrían extenderse más allá de la planta, ya que varias pymes del cordón industrial utilizan el caucho producido en Puerto General San Martín como insumo para sus procesos. Según Brizuela, «hay pymes aguas abajo que dependen de esta producción, no menos de cinco o seis que están vinculadas al caucho», por lo que el cierre podría desencadenar un efecto negativo en toda la cadena productiva.
Con información de Cadena 3
