El nuevo puente que se construye en Villa La Ribera, sobre el río Carcarañá, atraviesa su última etapa de construcción y se encamina a convertirse en una pieza clave de la infraestructura vial del sur santafesino. La imponente estructura, que unirá a las localidades de Oliveros y Timbúes a través del desvío Giardino, permitirá mejorar la circulación y descongestionar la Ruta Provincial 91 y la Ruta Nacional 11, llevando a los camiones directo a los puertos.
Uno de los principales hitos de la obra se concretó con el exitoso montaje de las cinco vigas principales del puente, que atraviesan el cauce del río en un único tramo y conforman el alma de la nueva estructura. Se trata de una instancia decisiva que marca el avance hacia la finalización de un proyecto esperado durante años y que establecerá una conexión estratégica entre los departamentos Iriondo y San Lorenzo.
El operativo para colocar las enormes vigas demandó un importante despliegue técnico y logístico. Para realizar las tareas fue necesario trasladar desde Campana una gigantesca grúa, que por sus dimensiones debió ser desarmada y transportada hasta la zona de la obra en 24 camiones. El senador Hugo Jesús Rasetto destacó la magnitud del trabajo y sostuvo que la concreción de esta etapa refleja la importancia de una infraestructura destinada a transformar la realidad de miles de familias de la región.
“Este puente no es solamente cemento y acero; es la respuesta a una necesidad histórica, es seguridad para quienes transitan nuestras rutas y es un impulso fundamental para todos los que producen y trabajan todos los días en nuestra provincia”, afirmó Rasetto, quien también remarcó el orgullo que genera observar cómo la megaobra comienza a materializarse sobre el río Carcarañá.
Una vez finalizado, el nuevo puente y la traza del desvío Giardino permitirán reordenar el intenso tránsito que se dirige hacia la zona portuaria, agilizando el movimiento de cargas y mejorando las condiciones de circulación. Al mismo tiempo, la obra apunta a reducir el impacto del tránsito pesado sobre las zonas urbanas y brindar mayor tranquilidad a los vecinos. Con las cinco vigas ya instaladas, el proyecto transita su última etapa y se acerca a concretar una conexión largamente esperada para Oliveros, Timbúes y todo el corredor productivo regional.
