Diez años después del violento golpe comando que conmocionó a Bernardo de Irigoyen, comenzó el juicio oral y público por uno de los asaltos más recordados de la provincia de Santa Fe. El ataque ocurrió el 4 de marzo de 2016, cuando una banda integrada por al menos seis hombres armados tomó por asalto distintos edificios públicos de la localidad del departamento San Jerónimo.
Entre las víctimas estuvo el entonces presidente comunal, Jorge Raúl Carcavilla, quien volvió a recordar aquellos minutos de extrema tensión: “Creo que el golpe era para el correo porque ese día se pagaban las jubilaciones y estaba por llegar el camión de caudales. El golpe de ellos era el camión. Esto fue algo relámpago. Todo ocurrió en media hora. En el correo había cola de gente, en la comisaría había gente y los metieron en el calabozo”.
El operativo delictivo comenzó en la Comisaría Novena, donde los delincuentes redujeron y golpearon al jefe policial y se apoderaron de su arma, credencial, celular y una tarjeta de débito. También fueron reducidas dos personas que se encontraban realizando una denuncia. Casi en simultáneo, otros integrantes del grupo ingresaron al Juzgado Comunal, donde redujeron al juez Raúl Bonansea y lo encerraron en un baño.
El raid continuó en un local de cobro de impuestos ubicado junto a la sede comunal, donde los asaltantes se llevaron $166.000 y tomaron como rehén a un empleado. Luego se dirigieron a la comuna, donde redujeron a los trabajadores y al propio presidente comunal. “Yo estaba en reunión con agricultores y entraron a punta de pistolas y nos tiraron al suelo. Me pusieron la pistola en la cabeza y me pegaron con la culata del arma. Escapan y uno fue abatido en la Ruta 11”, relató Carcavilla en Radio 2 al reconstruir una escena que, una década después, asegura seguir teniendo presente.
El último objetivo fue el Correo Argentino, de donde los delincuentes sustrajeron $16.487. Para el ex jefe comunal, el despliegue tuvo un nivel de planificación que difícilmente haya sido casual. “A mi parecer nos entregaron. Alguien del pueblo o alguien de acá cerca. Tenían todo diagramado. Una vez que encerraron a la policía fueron al Correo”, sostuvo. Y agregó: “Todavía tengo la imagen en la cabeza. Esta gente vino desde Buenos Aires, me imagino que pergeñado por alguien de por acá. El fiscal me dijo que siempre siguió trabajando para la causa y ahora llegó el juicio”.
Tras el asalto, los integrantes de la banda se dividieron para escapar. Uno de los vehículos tomó la autopista Rosario-Santa Fe hacia el sur, mientras que Carlos Entivero huyó hacia el norte por la Ruta Nacional 11. En las inmediaciones del denominado camino al cementerio, en jurisdicción de Coronda, mantuvo un enfrentamiento armado con efectivos policiales, volcó y murió. Ocho meses después, Leonardo Ramón Rivero, señalado por la Fiscalía como el presunto cabecilla, fue detenido en el Juzgado de Paz de San Miguel, en la provincia de Buenos Aires.
Rivero, de 54 años y oriundo de José León Suárez, es el único imputado que llegó a este juicio y actualmente permanece detenido en Buenos Aires por otra causa. Está acusado de robos calificados por el uso de armas de fuego, privación ilegítima de la libertad y de ser jefe de una asociación ilícita dedicada a cometer asaltos en distintas provincias. El debate está a cargo de los jueces María Celeste Minniti, Pablo Sebastián Ruiz Steiger y Héctor Aiello, mientras que el fiscal Omar De Pedro adelantó que solicitará una pena de 17 años de prisión.
A diez años del hecho, Carcavilla también volvió sobre una de las cuestiones que, según contó, siempre reclamó: “Siempre discutí porque dejan uno o dos policías de guardia en las comisarías de los pueblos. El dinero de los impuestos se lo llevan todo pero es muy poco lo que vuelve”.
