La muerte de Edgardo Florencio Acosta, de 77 años, generó pesar entre vecinos y personas vinculadas a la protección animal de la región. El hombre, conocido por muchos como “Floro”, fue encontrado sin vida en su humilde vivienda ubicada en una zona rural de Oliveros, entre las localidades de Gaboto y Maciel. En el mismo ambiente también fueron hallados sin vida varios de los perros que estaban bajo su cuidado.
Acosta era reconocido por su dedicación al rescate y cuidado de perros callejeros y abandonados. Vivía en condiciones precarias y había convertido su hogar en refugio para animales que, en muchos casos, habían sido dejados a su suerte. Desde la Asociación Civil Collar Azul expresaron su pesar por la noticia y destacaron especialmente esa tarea que había desarrollado durante años.
“Q.E.P.D Edgardo Acosta… ‘Floro’ como te conocíamos. Gracias por haber dedicado tu vida a los animales… esos animales que muchas veces fueron el descarte de la sociedad, producto de la irresponsabilidad y falta de empatía”, expresó la organización a través de un comunicado. Y agregó: “Seguramente muchos de ellos te esperan para recibirte. Desde la Asociación Civil Collar Azul, hacemos llegar nuestras condolencias a sus familiares y allegados”.
El hallazgo se produjo luego de que un vecino alertara a la Policía sobre la situación. Al ingresar a la vivienda, los efectivos encontraron a Acosta sin signos vitales y, dentro de una habitación, a cuatro perros muertos, según consta en el parte oficial al que tuvo acceso Info Más.
En el lugar se percibía olor a combustible y a monóxido de carbono. De acuerdo con los testimonios recogidos en el procedimiento, Acosta se habría encerrado a dormir con un grupo electrógeno en funcionamiento, debido a que no contaba con suministro eléctrico y las condiciones climáticas habían afectado la zona.
La principal hipótesis que se investiga es que el hombre y los animales hayan sufrido una intoxicación por monóxido de carbono, aunque esa posibilidad deberá ser confirmada mediante las pericias correspondientes. La fiscal Melisa Serena, del Ministerio Público de la Acusación de San Lorenzo, dispuso que el cuerpo sea trasladado al Instituto Médico Legal de Rosario para la autopsia y que se realice una necropsia a uno de los perros. También fueron secuestrados el grupo electrógeno y otros elementos hallados en la vivienda para las pericias. La investigación continúa para establecer con precisión las circunstancias de la muerte.
