Una estafa piramidal vinculada a una falsa plataforma de inversiones denominada «Luxoft» o «Luxoft Metales» afectó a alrededor de un centenar de vecinos de Totoras. La aplicación comenzó a promocionarse en la ciudad a mediados de este año y logró captar a numerosos participantes con la promesa de obtener importantes ganancias en poco tiempo.
Una de las damnificadas aseguró haber perdido cerca de 500 mil pesos, luego de ingresar al sistema por recomendación de un contacto a través de WhatsApp. El mecanismo de captación comenzaba con invitaciones personales y grupos de WhatsApp, donde los interesados recibían instrucciones para crear una cuenta con usuario y contraseña. Una vez dentro de la aplicación, podían depositar dinero bajo la supuesta modalidad de inversiones en metales preciosos, diamantes o criptomonedas.
A cambio, el sistema mostraba rendimientos diarios muy elevados, con promesas de duplicar el capital en pocos días. En las cuentas virtuales, los saldos parecían crecer constantemente, lo que alimentaba la confianza de los participantes y los incentivaba a continuar invirtiendo.
Uno de los aspectos centrales del esquema era el sistema de referidos. Los usuarios podían sumar familiares, amigos y conocidos para obtener estrellas, subir de categoría y acceder a mayores recompensas. Según los testimonios recopilados, incluso hubo vecinos que recibieron productos, como un televisor, a modo de incentivo. Estos beneficios iniciales contribuían a generar una falsa sensación de seguridad y llevaban a algunas personas, muchas veces de buena fe, a recomendar la plataforma a otros habitantes de la ciudad, ampliando así la red de afectados.
El desenlace llegó cuando los usuarios dejaron de poder disponer de su dinero. Aunque los saldos continuaban figurando en las cuentas, los fondos quedaron inaccesibles y el grupo a través del cual se organizaban cerró, impidiendo que los participantes volvieran a ingresar. De esta manera, quienes habían confiado sus ahorros perdieron el acceso al capital invertido y a las supuestas ganancias. La situación habría tenido consecuencias económicas importantes para algunas familias: según los relatos a los que accedió Info Más, hubo personas que solicitaron préstamos bancarios o pidieron dinero a familiares y amigos para ingresar al sistema o aumentar sus inversiones.
El caso de Totoras se suma a denuncias y reportes de presuntos fraudes similares registrados en otras localidades argentinas. Este tipo de maniobras suele sostenerse mientras ingresan nuevos participantes y el dinero aportado permite simular ganancias o entregar recompensas iniciales. Las promesas de rentabilidad extraordinaria, la presión para incorporar nuevos usuarios y las dificultades para retirar los fondos son señales de alerta.
Si bien la cantidad de damnificados en la ciudad se estima en alrededor de 100 personas, que son las que integraban los grupos de whatsapp locales, no todos habrían formalizado una denuncia: algunos acudieron a abogados y avanzaron por la vía judicial, mientras que otros no lo hicieron por vergüenza o por reconocer que confiaron en una propuesta engañosa.
Ante una situación de este tipo, se recomienda no realizar nuevas transferencias bajo ninguna promesa de recuperar el dinero perdido. También es importante conservar capturas de pantalla de la aplicación, comprobantes de pago, datos de las cuentas receptoras y conversaciones mantenidas por WhatsApp u otras plataformas. Quienes hayan sido afectados pueden acudir a una comisaría o fiscalía para radicar la denuncia y aportar toda la documentación disponible. La posibilidad de recuperar los fondos dependerá de las circunstancias de cada caso y de la investigación, por lo que resulta fundamental no dejarse llevar por nuevas ofertas que prometan devolver el dinero a cambio de otro depósito.
