Un llamado telefónico proveniente de la provincia de Córdoba engañó a una joven pareja que, sin saberlo, sacó un crédito y realizó una transferencia. La consulta policial a tiempo fue fundamental para cancelar la operación y finalmente, la estafa no se consumó.
El hecho ocurrió en el mediodía de este viernes en la ciudad de Totoras, minutos antes de las 13. Un joven de 22 años ingresó a la Comisaria 3ra hablando por teléfono y por detrás de él, su pareja, con diversos tickets del cajero automático, y sin poder explicar con precisión que estaba ocurriendo.
Del otro lado de la línea, un hombre con tonada cordobesa, se hizo pasar como personal de una empresa y había prometido un premio de 30 mil pesos. Para poder entregarlo, pidió a su víctima que siguiera determinados pasos desde el cajero automático y sin saberlo, el muchacho había sacado un préstamo con una tarjeta de la Asignación Universal y había transferido el dinero a una nueva cuenta, propiedad del delincuente.
La policía le preguntó al joven totorense si había pasado algún dato, a lo que contestó que no. Sin embargo, los efectivos pudieron saber a través de los tickets que poseía la mujer, acerca de la operación que habían realizado sin darse cuenta.
Ariana Manzi, Jefa de la Comisaria local, contó lo ocurrido a Info Más y sostuvo que un policía de la seccional se presentó en el cajero y logró suspender la trasferencia ya que desde la otra cuenta no se había realizado la extracción. Con la denuncia formal se suspendió la operación. “Fue todo muy rápido y no llegó a configurarse la estafa”, relató.
El joven de 22 años había recibido el primer llamado días atrás a través del cual le informaron del supuesto premio. Sin embargo, tenía que conseguir una tarjeta y al no tener de crédito ni débito, usó la de la Asignación Universal. Le dijeron que lo llamaban desde Homebanking, le prometieron dinero y un televisor.
“Sacaron un crédito por 9 mil pesos y junto a otros 3 mil que tenían en la cuenta lo transfirieron. Era lo único que tenían para vivir. Viven en el campo y vinieron al cajero para hacer la operación”, indicó la jefa de la Comisaria totorense.
A su vez, remarcó que se trata de una modalidad de estafa diferente a los secuestros virtuales y que ya se registraron muchos casos similares en Cañada de Gomez. Los delincuentes le dicen a la víctima que son de determinada empresa, le prometen un premio en efectivo o algún auto y piden datos de las tarjetas para poder realizar el robo. Finalmente, es este caso, logró ser impedido a tiempo.















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