«Es una lucha que nos va dejando la vida, que varias familias hemos decidido seguir llevando. Cada uno hace el duelo como puede, nosotros lo hacemos luchando», dijo en la mañana de este lunes Alicia Vidal de Fornarese. Ella, junto a su marido Aurelio y toda su familia, transitan desde hace cinco años un camino que no eligieron.
Maximiliano Fornarese falleció en la trágica explosión que marcó a Rosario, en el edificio de Salta 2141, luego de un escape de gas que en minutos terminó con la vida de 22 personas. Las sirenas de los bomberos volvieron a sonar a las 9:38, momento exacto que quedará marcado en la historia negra de la ciudad.
Este lunes se cumple un nuevo aniversario y allí está la familia de Maxi, pidiendo por Justicia, pero también demostrando el poder de su lucha, ya que se lanzó el concurso para el diseño de lo que será el Memorial, la sede de la Asociación Civil que formaron los familiares de víctimas, y también la Escuela de Música. Todo ello estará donde se encontraba este edificio de tres cuerpos.
«Se hace el lanzamiento del concurso para que los arquitectos presentes su proyecto, para el 22 de noviembre cierra el concurso y posteriormente pasará a licitación para la construcción del memorial, de la asociación civil y la Escuela de Música», detalló Alicia a Radio 2.
Haciendo un repaso de lo transitado, la mujer subrayó: «Todas nuestras vidas cambiaron por haber perdido a un ser querido de esa forma tan brutal. La gente se va de este mundo, pero que sea de esta manera tan cruel y por culpa de la corrupción de este país, es muy difícil».
El proceso judicial es interminable. Hay 11 procesados, una pericia inconclusa y una fecha de juicio aún incierta. «La Justicia nos está debiendo. A cinco años no pueden todavía decir que no está la pericia terminada y no lo dicen a quienes necesitamos saberlo que somos los familiares. Nos demoran meses y meses para poner la fecha del juicio. Las empresas involucradas tienen cinco peritos de parte y los familiares tenemos uno. Cualquier ciudadano se da cuenta de la poca Justicia que tenemos. La respuesta se la tienen que dar a la sociedad entera», continuó la mamá de Maxi, sin dejar de recordar que algunos funcionarios las denostaron e incluso las llamaron «las locas de calle Salta».
El dolor se hace interminable, pero muchos de los familiares transformaron su pesar en solidaridad y se brindan a los demás desde el primer momento. «Hacemos cosas para mantenernos vivos, ayudando a los niños, a los inundados. Necesitábamos devolverle a la gente anónima que nos dieron su apoyo en esos días donde buscábamos a nuestra gente», cerró.
















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