Dana llegó al mundo en Oliveros: «Fue un parto fugaz y hermoso»

Este martes en horas de la madrugada, el Centro de Salud de Oliveros fue el lugar de nacimiento de Dana. Llegó al mundo a la madrugada y las tareas estuvieron a cargo del Dr.  Javier Gironacci. «La mirada de la mamá para con la bebé no se puede explicar», aseguró.

En diálogo con Info Más, el profesional detalló los momentos de felicidad de la familia y también, del cuerpo de profesionales que trabajó para que todo sea un éxito en la llegada de una nueva vida en la localidad oliverense.

«Es un proceso hermoso que uno no lo piensa en el momento que se está dando sino al otro día o al terminar la guardia. Todo el personal en ese momento está concentrado en hacer las cosas bien y el festejo está después», aseguró.

Además del médico, el equipo de trabajo estuvo conformado por el enfermero Mauricio Arnese y por Gustavo López, quien se encargó del traslado de la mamá y su bebé. «En medicina lo unipersonal no llega a ningún lado, en el Centro de Salud fomentamos que sea en equipo, cada uno tomó sus responsabilidades», destacó.

En relación al momento del nacimiento, se dio alrededor de las 4 de la mañana. El doctor fue avisado de que una mamá entró en trabajo de parto. En primer lugar se hizo la evaluación de las contracciones y en un momento, la mujer decidió pararse.

«Hacía una hora que tenía contracciones y yo estaba relajado porque normalmente demora más. La paciente me dijo que estaba incómoda acostada y decidió pararse. Luego de incorporarse, nació la bebé, fue rapidísimo», detalló.

Por su parte, recordó el momento de la primera mirada entre ambas. «Si algo me acuerdo del parto es la mirada de la mamá para con su hija, no podría explicarlo en palabras, es una mirada de amor y deseo».

Para Javier, el parto fue «fugaz y hermoso». Además, destacó el trabajo de la mujer. «La mamá se comportó increíblemente bien y la frutilla del postre fue Dana. El enfermero ya había traído unas mantitas, el ambulanciero calefacción la ambulancia para el traslado a un centro de mayor complejidad y en el camino la bebé se prendió de la teta. Cuando volvimos de San Lorenzo nos abrazamos entre los tres».

Por último, afirmó que el logro de traer a Dana al mundo fue de cada uno de los que trabajó en el parto, resaltando sin dudas el de la mamá. «Yo fui el primer hombre que agarró esa vida, y fue hermoso. Es algo que no me voy a olvidar nunca», concluyó.

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