Mientras se preparaba para la cena en la noche de este martes, uno de los vecinos de la ciudad de Totoras infectado con coronavirus, dio detalles de la situación que atraviesa desde el Albergue de Delegaciones junto a un compañero.
Ambos son trabajadores de un frigorífico de Pérez que contrajeron el virus cumpliendo con sus funciones y uno de ellos mantuvo comunicación con Canal 4 de su ciudad para contar su presente.
En diálogo con Dario Tauil y Gerardo Brog aseguró: «Estamos muy bien, una atención espectacular, muy agradecidos de la Municipalidad. No me esperaba esto, me esperaba estar encerrado mirando por una ventanita. Tenemos cuatro enfermeras que se van rotando, tenemos juegos, televisor, agua caliente a disposición, comer a la hora que queremos y de salud 10 puntos».
En cuanto a ese último punto, indicó que su compañero no presentó ningún síntoma y que él perdió gusto y olfato que ya logró recuperar. «De ánimo siempre bien, nunca baje los brazos. Creo que somos personas tocadas por la varita de Dios».
«Nunca le hicimos mal a nadie, lamento haber traído este virus a mi pueblo. Le pido disculpa a todos. Quiero que entienda la gente que si iba a la carnicería y veía las góndolas llenas era porque alguien se estaba exponiendo y ese era yo y 15 compañeros más de Totoras», expresó.
En cuanto a la cadena de contagios, contó que un empleado del frigorífico llamó para comunicarle que había contraído el virus por lo cual dio aviso a las autoridades locales. «Yo viajo con personas y en el vehículo se contagiaron dos y somos cinco, duermo todas las noches con mi señora y a ella le dio negativo. Yo fui uno de los primeros en abrir el paraguas para que esto no pasara; a pesar de la culpa que uno siente por traer el virus al pueblo cuando me enteré que a un chico que había estado trabajando con nosotros avisé a Juan Giles (concejal) y se programaron los hisopados».
«En el trabajo yo soy encargado y tengo contacto directo con toda la gente pero siempre con barbijos, lavándonos las manos, mucha higiene, somos de desinfectar la fábrica todos los días con espuma clorada. Entonces quiere decir que nos tenía que tocar», agregó.
Por último, habló del dolor por los comentarios despectivos pero aseguró que son los menos. «Castigaron a gente que no tenia nada que ver. No hay que tenerle miedo a esta enfermedad, hay que tenerle respeto. Agradezco a la gente, no sabia que había tanta gente que me podía llegar a querer, quiero agradecerle a ellos que nos llaman y nos mandan mensajes. Un abrazo a toda la gente de Totoras», concluyó.
Video: Canal 4 Totoras – Se reserva la identidad de los pacientes
