Madre e hija tienen 11 y 7 años, y Iana, de Barrancas, decidió cambiarles la vida luego de sufrir maltrato y aseguró que pasarán sus últimos años «como reinas». La importancia de adoptar antes que comprar.
Su pequeño hijo y su perro Simón ahora también están acompañadas por dos perras, las nuevas integrantes de la familia que llegaron desde un refugio de la ciudad de Santa Fe.
«Por Facebook encontré una foto y fue amor a primera vista, dije ‘son mías’. Llamé al refugio, nos evaluaron, nos hicieron preguntas y hasta hicieron un contrato de adopción, son muy exigentes. Además, como yo no podía viajar, me las mandaron», contó la joven Iana coccia a Info Más.
Mili, de 11 años y Lara, su hija de 7, sufrieron maltrato pero todo ello quedó atrás. Estaban a cargo de una señora que fue denunciada por una vecina debido a la situación en la que se encontraban, y fueron rescatas a tiempo. «Los últimos años que le queden quiero que sean los mejores, estaban muy abandonadas, una de ellas llena de garrapatas y ahora son unas bellezas», aseguró su dueña.
Hace algo más de una semana están en su nuevo hogar, alimentadas, abrigas, inseparables y con mucho amor. «Les cambió la mirada, como si agradecieran lo que hicimos. Los últimos años van a vivir como reinas».
Por último, su dueña dejó un mensaje tras la adopción en pandemia que cambió la vida de las perras y la propia. «Quiero incentivar a la gente a adoptar, y no comprar, hay que darles un lugar», concluyó.
Vale destacar que el pasado lunes 27 de julio fue el día del perro callejero con el fin de promover la adopción. Fue impulsada en 2008 por un estudiante chileno. Su idea era que esta jornada de concientización se realice en pleno invierno, ya que es la época del año en la que muchos callejeritos sufren las bajas temperaturas.