Renzo Zelada tiene 35 años y su vida cambió completamente hace exactamente dos años. Se trata del joven de Maciel que salió a bailar la noche del 24 de mayo de 2019 a un boliche de San Martín de las Escobas y terminó hospitalizado en gravísimo estado. Desde entonces nada fue igual para él y su familia.
Mientras continúa en permanente rehabilitación de su cuadro neurológico, su hermana Selene sigue transitando el difícil camino de que la Justicia pueda explicar lo sucedido. La causa ya pasó por la mano de dos fiscales, pero aún las respuestas no llegan.
Nadie sabe quién le pegó a Renzo con un objeto contundente en la cabeza y por la espalda. Ninguna de las medidas ordenadas por la Justicia produjo avances en la causa. Ni sospechosos ni imputados, mucho menos detenidos.
Renzo vive postrado, no puede caminar ni hablar, sus movimientos motrices son escasos y necesita todo el tiempo de su hermana y su familia, que no se mueven de su lado.
«No quiero que se cierra la causa, que siga abierta porque no sabemos que puede pasar, puede surgir algo más», reclamó Selene en diálogo con Info Más. Hace un mes pudo hablar con la fiscal Gabriela Lema, a cargo de la investigación luego de que pasara por manos de su colega Lorena Korakis, pero la respuesta fue la misma de siempre.
De los testimonios y las pericias a los teléfonos de posibles sospechosos e involucrados, como efectivos de la fuerza policial, nada importante surgió. «Les pedí un médico forense para que investigaran con qué le pegaron o cómo se golpeó. Dicen que había contradicciones de los médicos. A partir de saber con qué lo golpearon íbamos a tener algo», contó la hermana de Renzo.
Tiene lógica su pedido. El muchacho recibió un golpe contundente en la cabeza y cayó hacia adelante, lesionando una de sus rodillas. El golpe no generó ningún corte en el cuero cabelludo, por lo que no había sangre y el diagnóstico de su lesión se demoró.
Renzo sigue rehabilitándose en su casa dos veces por semana con kinesiólogo, psicomotricista y fonoudiólogo. Cada 20 días recibe la visita del fisiatra y el neurólogo, así como también del médico clínico, todo en una habitación que parece de hospital, montada especialmente para su recuperación.
«Yo lo veo bien porque no tiene complicaciones clínicas, el problema es neurológico que le afecta su parte derecha y el habla. Está conectado con el medio, nos mira y entiende», cuenta Selene.
COVID Y VACUNA
Como si todo esto fuera poco, en el medio apareció la pandemia. Renzo tuvo la mala suerte de ser el primer caso de coronavirus en la localidad de Maciel, luego de haberse infectado en un nosocomio de la ciudad de Santa Fe. «Ese momento fue terrible para todos y nos marcó, nos jugaron mucho las emociones, no sabíamos lo que podía pasar», relató su hermana.
Afortunadamente, tanto el como su familia lograron atravesar la situación, pero este año volvieron a contraer la enfermedad y Selene tuvo importantes síntomas, pero que no afectaron a su hermano.
«Damos gracias a dios por la vida de él y pese a todo lo que pasamos Renzo está bien. La impotencia a veces te invade, pero seguimos adelante», indicó.
Renzo aún espera su turno de vacunación como persona de riesgo y con discapacidad. «Además de su patología tuvo neumonía», contó Selene, quien reclama por las dosis que le lleven algo de tranquilidad a Renzo en medio de la segunda ola de contagios.
















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