Luego de una madrugada de fiesta y vandalismo de unos pocos, una familia amaneció con su patio repleto de vidrios, en Oliveros, producto de botellas que fueron arrojadas por arriba del tapial.
El hombre de la casa se levantó a primera hora para ir trabajar y avisó a su pareja de lo ocurrido. Cuando ella fue a ver, se encontró con botellas de vidrio rotas por todas partes de la vivienda.
«El que conoce mi casa sabe que hay tapiales grandes y portones, cosa que no se cómo hicieron para entrar, o tirar desde afuera. Seguro habrá sido una hora en donde todos dormíamos, los ruidos se escucharon, y hasta un auto saliendo a las patinadas», expresó la vecina de Oliveros en redes sociales.
Indignada con la situación agregó: «Si quieren hacer joda háganlo en sus casas, no tienen porqué tirar botellas de vidrio en casas ajenas. Vivo lejos del pueblo, según «zona residencial» hay vehículo afuera de mi casa casi siempre, si me llegan a romper un vidrio o algo de mi nadie se va hacer cargo».
Si bien en esta oportunidad no dio aviso a la policía, advirtió que lo hará si vuelve a ocurrir. «No sé si quisieron entrar a robar, lo que si se es que hay vidrios por todo mi patio, en dónde hay chicos pequeños», lamentó.














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