Un doloroso momento se vivió este miércoles en Totoras en medio de un arduo pedido de justicia por una nena abusada por su propio padre, el cual fue absuelto por la justicia por el beneficio de la duda.
Tras conocer el fallo, decenas de vecinos autoconvocados se reunieron en la plaza central desde donde marcharan por las calles de la ciudad. Entre ellas, estuvo presente la mamá de la pequeña, quien hoy tiene 8 años y sufrió los abusos a sus 6.
Con mucho coraje y dolor, la mujer se paró frente a todos y expresó: «Yo presencié el juicio sin faltar un sólo día porque mi hija merecía que el jurado la escuche ante todas las pruebas que hay a favor. Mi hija nunca mintió. Me duele en el alma que la justicia se haya equivocado, que estos jueces no hayan podido ver lo que mi hija padeció, y lo que mis hijas están padeciendo porque arrastró a una familia entera. No somos una, somos tres».
Además, se puso en la piel de otras familias y niñas que padecen situaciones similares. «Así como hoy me tocó padecerlo a mi, hay muchas niñas que quedan en el olvido y muchas veces no tienen una madre que las acompañe. Yo saqué fuerzas de donde no tuve y las acompañé y lo sigo haciendo hasta el día de hoy».
Desilusionada, remarcó que el fallo «no fue lo que se esperaba de la justicia». Sin embargo agregó: «Siento una luz de esperanza y una vez más voy a apelar a que se haga justicia, a que se alce la voz de Delfina, porque hay pruebas suficientes, porque yo no mentí y mi hija tampoco».
«A mi hija le arrebataron la infancia», finalizó la madre agradeciendo el apoyo de sus vecinos y al grito de justicia de todos los presentes.













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