Las actividades en los puertos y plantas aceiteras del Cordón Industrial se vuelven a ver afectadas por un nuevo conflicto sindical. El Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA), en coordinación con la federación nacional del sector, dispuso un paro general por tiempo indeterminado tras el fracaso de las negociaciones salariales con las cámaras empresarias.
La medida fue definida luego de una reunión entre la conducción gremial y el cuerpo de delegados, en la que se evaluó la última propuesta presentada por las empresas. Según trascendió, la oferta contemplaba la ausencia total de aumentos para el mes de mayo y un esquema de actualización salarial sujeto exclusivamente a la evolución del índice de inflación oficial a partir de junio: «Nos ofrecieron un 0% de aumento», indicaron.
Desde el sector sindical consideraron que la iniciativa no da respuesta a la pérdida de poder adquisitivo que vienen sufriendo los trabajadores y señalaron que el planteo empresario resulta insuficiente frente al aumento sostenido del costo de vida. En ese marco, remarcaron que la actividad agroindustrial mantiene altos niveles de rentabilidad, lo que, a su entender, debería reflejarse en una mejora salarial concreta.
El paro se lleva adelante de manera conjunta con la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, lo que garantiza la paralización simultánea de las principales terminales portuarias y plantas procesadoras del país. Esta coordinación amplifica el impacto de la protesta y refuerza el reclamo en uno de los nodos logísticos más importantes de la economía nacional.
La interrupción de las tareas se produce en un momento clave para la exportación de granos y subproductos, con consecuencias directas sobre la molienda y el ingreso de divisas. Desde los gremios advirtieron que la medida continuará vigente hasta que las empresas convoquen a una nueva instancia de diálogo con una propuesta que incluya una recomposición salarial real y acorde al actual contexto inflacionario.













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