La pasión por la Selección Argentina y por Lionel Scaloni llevó a una familia de Barrancas a vivir un momento que jamás olvidará. El pasado jueves viajaron hasta Pujato con un solo objetivo: saludar al entrenador campeón del mundo y agradecerle por tantas alegrías que le regaló al país. Entre ellos estaba Lucio Córdoba, de 18 años, un fanático del fútbol que terminó protagonizando una emotiva historia.
Lucio juega como marcador central (número 2) en la reserva de CARJU y, cuando tuvo frente a frente al técnico de la Selección Argentina, no dudó. Le pidió que le firmara el brazo y le hizo una promesa: «Si me firmás, me lo tatúo». Scaloni, sorprendido y entre risas, le respondió: «Estás loco». Sin embargo, aceptó el pedido y estampó su firma sobre el brazo del joven. Horas después, Lucio cumplió su palabra y transformó esa firma en un tatuaje que llevará para siempre.
La emoción también se apoderó del resto de la familia. Durante el encuentro le obsequiaron a Scaloni una bandera argentina como muestra de cariño y agradecimiento. El entrenador recibió el afecto de cientos de personas que lo felicitaban, le acercaban regalos y le agradecían por devolverle la ilusión al pueblo argentino.
Para Lucio, el tatuaje representa mucho más que una firma: es el recuerdo imborrable de haber conocido a uno de sus máximos ídolos. Una historia nacida de la pasión, la admiración y el orgullo de una familia de Barrancas que viajó para decir simplemente «gracias» al hombre que llevó a la Argentina a lo más alto del fútbol mundial.











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