Un informe de Unicef ubicó al departamento San Jerónimo entre los territorios argentinos con mayor incidencia de suicidios en adolescentes. Aunque Santa Fe registró una reducción de las muertes en los últimos años, la tasa provincial continúa por encima del promedio nacional.
El suicidio adolescente representa un desafío para las políticas de salud pública y prevención. En Santa Fe, la situación presenta importantes diferencias territoriales y el departamento San Jerónimo aparece entre los distritos con cifras más elevadas del país, de acuerdo con un informe elaborado por Unicef y publicado en octubre.
Según el relevamiento, San Jerónimo registró una tasa media anual de 21,4 suicidios por cada 100 mil adolescentes de entre 10 y 19 años durante el período 2017-2024. La cifra lo ubica entre los departamentos con mayor incidencia a nivel nacional, junto con San Javier, que alcanzó una tasa de 28,4, y San Martín, con 23,9.
El documento advierte que estos indicadores deben interpretarse con cautela, especialmente en territorios con poblaciones pequeñas, donde una variación reducida en la cantidad de casos puede modificar considerablemente las tasas. De todos modos, los datos reflejan la necesidad de prestar especial atención a las realidades locales y fortalecer las estrategias de prevención.
Una reducción de casos, pero con cifras superiores a la media nacional
A nivel provincial, entre 2021 y 2024 se registraron 148 muertes por suicidio de personas de entre 10 y 19 años. Esto representa una disminución del 22,1% respecto del período 2017-2020, cuando se habían contabilizado 190 fallecimientos.
La tasa provincial también descendió, de 9,4 a 7,2 por cada 100 mil adolescentes, una reducción del 23,7%. Sin embargo, Santa Fe continúa por encima del promedio nacional, que se ubicó en 5,9 durante el período 2021-2024.
El informe señala, además, que las tasas aumentan considerablemente entre los 15 y los 19 años, especialmente entre los varones. Esta diferencia refuerza la importancia de desarrollar estrategias de prevención que contemplen las distintas etapas de la adolescencia y las necesidades específicas de cada grupo.
La importancia de la prevención y la detección temprana
Unicef advierte que el suicidio es un fenómeno complejo, relacionado con múltiples factores sociales, familiares, emocionales y comunitarios. Entre las situaciones que pueden incrementar la vulnerabilidad menciona los conflictos familiares graves, la violencia, el abuso, las dificultades escolares y las experiencias de acoso o bullying.
Frente a este escenario, el organismo plantea la necesidad de sostener políticas públicas coordinadas entre los niveles nacional, provincial y local. Entre las principales recomendaciones se encuentran fortalecer la detección temprana en escuelas y centros de salud, facilitar el acceso a servicios de salud mental y garantizar el acompañamiento oportuno de adolescentes en situación de riesgo.
Los datos correspondientes a San Jerónimo ponen de relieve la importancia de profundizar las acciones de prevención en los territorios más afectados. Si bien la reducción registrada en Santa Fe constituye una señal favorable, el desafío sigue siendo sostener esa tendencia y garantizar redes de cuidado, escucha y atención accesibles para niños, niñas y adolescentes.














Comentarios sobre post